Tiempo de opinar: Antropófagos

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Escrito por Columna Jueves, 01 de Agosto de 2019 12:51

Antropófagos

Tiempo de opinar

Raúl Hernández Moreno

En Morena los pleitos internos nunca acaban. Ya viene la renovación del consejo político municipal y  los grupos cierran  filas para intentar obtener el mayor número de espacios posibles.

De por los cinco  grupos visibles, se  están concentrando en  dos: el de Heriberto Cantú-Carlos Canturosas y el de los que se autodenominan morenistas de  origen.

En medio de los dos grupos  subsisten los que no pertenecen ni  a uno ni otro y son promotores de la unidad, unidad que en Morena parece imposible, porque los morenistas practican la antropofagia. En vez de  debatir y pelear con los demás, les  gusta devorarse entre sí.

Este canibalismo político   nació a la par que el partido  y pocos saben, y los que saben fingen no saberlo, que en los inicios de Morena, Heriberto Cantú  buscó y consiguió una candidatura a regidor con el PAN en el 2013, partido que en el 2001 le permitió ser candidato a la presidencia municipal.

Y mientras Heriberto trabajaba con el PAN, Canturosas alentó la división de Morena,  con Estuardo Alvarez que en el 2015 apoyo a la candidata del PAN a la diputación federal, Laura Zarate, y  después se fue a apoyar a Jorge Valdez en su aventura  por la gubernatura del PRD.

Y todo a la vista del público. Ni siquiera se  guardan las formas, porque si otros lo hacen, está mal, pero si ellos  lo hacen, está bien.

A Morena le hacen falta más militantes y menos  generales. Le hace falta más  gente que trabajen en el territorio y no narcisistas que se sienten  herederos de Andrés Manuel López Obrador.

Hoy hay quienes se sienten  dueños de Morena y sienten que son infalibles. Es lo mismo que pensaban cuando estaban con el PAN y es lo mismo que van a pensar cuando el día de mañana cambien de partido y así va a ser si Morena  cae en desgracia y no repite en la presidencia de la república. Perdido ya,  ¿quién va a querer  seguir estando en el partido? Solo los militantes de a de veras, que no  ven en Morena ni un instrumento de venganza ni una vía para mejorar su estatus económico, o por lo menos  como una fuente de empleo. Los que  reciban un sueldo, ahí van a estar, auto-proclamándose morenistas puros, pero si quedan desempleados se les va a olvidar el amor al partido.

Es una lástima que Morena no haya sabido aprovechar  su  crecimiento espontáneo; es una lástima que se peleen por  cargos que no existen, porque primero deben ganar y después  pensar en cómo distribuir lo ganado.

Hoy los grupos pelean con uñas y dientes; se insultan, se golpean, convencidos cada uno de esos grupos de que son más fuertes que los demás y que al ganar una partida la ciudadanía los va a apoyar y no necesitaran de los grupos internos perdedores.

Los morenistas se golpean entre ellos, los otros partidos no intervienen, ¿para qué? sí solos se hacen daño.

No hay un solo personaje de Morena,  de los que sacan la cabeza al público, que  no haya sido víctima de los señalamientos y críticas de los que se suponen son sus compañeros de partidos.

Mientras sigan así, no van a crecer como partido.