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Armando Maya

Por Armando Maya Castro: La Luz Del Mundo

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Última actualización en Martes, 07 de Abril de 2020 14:41 Escrito por Columna Martes, 07 de Abril de 2020 12:37

La Luz del mundo

Por Armando Maya Castro

Ayer se cumplieron 94 años del llamamiento del maestro Aarón Joaquín González al apostolado, un ministerio que ejerció por voluntad divina por más de 38 años. En ese lapso, el apóstol oriundo de Colotlán, Jalisco, llevó el evangelio a varios estados de la República Mexicana, así como a otros países de Norte y Centroamérica, entre ellos Estados Unidos, El Salvador, Honduras y Costa Rica.

Al filo de las 5:00 horas de este lunes 6 de abril, el pastor doctor Ramiro Hernández López, por encomienda apostólica, recordó a los miembros de la Iglesia universal la vida y obra del hermano Aarón Joaquín, destacando en el desarrollo del tema (que los fieles de la Iglesia escucharon en sus hogares) la fe inquebrantable que habitó en el enviado de Dios desde el día de su llamamiento, un acontecimiento memorable que tuvo lugar el martes 6 de abril de 1926 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.

Los logros del apóstol Aarón Joaquín, que gozan del reconocimiento de los fieles y ministros en todos los países donde esta asociación religiosa tiene presencia, fueron alcanzados en medio de un clima de discriminación e intolerancia religiosa, en donde el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales era prácticamente inexistente.

Recordemos que cuando él empezó a predicar la doctrina revelada en Jalisco y otros estados de nuestro país, en 1926, la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconoce y afianza la libertad religiosa, aún no se había proclamado. Como usted bien sabe, la publicación de este importante documento tuvo lugar en el palacio Chaillot de París, Francia, el 10 de diciembre de 1948.

Cuando esta Declaración se aprobó y firmó, en medio de la oposición de los países que formaban el bloque socialista, el maestro Aarón Joaquín llevaba 22 años predicando los valores cristianos en medio de persecuciones protagonizadas “tanto por las autoridades civiles como por la Iglesia católica”, sostiene el doctor Luis Rodolfo Morán Quiroz en su libro Alternativa religiosa en Guadalajara: una aproximación al estudio de las iglesias evangélicas.

Hoy, a 94 años del inicio de la predicación del evangelio, y a pesar de la adversidad que ha tenido que afrontar en diferentes momentos de su historia, contemplamos a la Iglesia La Luz del Mundo más unida que nunca, proclamando y practicando sus valores, los mismos que predicó el apóstol Samuel Joaquín Flores en sus más de 50 años de apostolado, y los que actualmente difunde el apóstol Naasón Joaquín García, actual presidente internacional de esta Iglesia.

Me refiero a valores tales como la generosidad y solidaridad de los fieles de la Iglesia La Luz del Mundo, quienes bajo las directrices del Apóstol Naasón Joaquín han realizado una labor de apoyo ininterrumpido a las familias vulnerables en el actual contexto de emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia de Covid-19.

Estas acciones generosas se están dando en respuesta al llamado que el apóstol de Jesucristo hiciera a la iglesia universal el pasado domingo 29 de marzo. De entonces a la fecha, se han repartido diariamente miles de despensas de alimentos en todas las ciudades y pueblos de los 60 países donde esta institución religiosa tiene presencia.

El llamado apostólico a la solidaridad se hizo extensivo a favor del personal médico que, en algunas instituciones de salud, está padeciendo por causa del desabasto en equipos médicos de protección, como son guantes, cubrebocas, mamelucos, caretas, etcétera.

Quiero señalar, por último, que el apóstol Naasón Joaquín ha reconocido vía Internet la dedicación, vocación de servicio y sacrificio de los médicos, paramédicos, enfermeras y camilleros de la Iglesia, hombres y mujeres que, junto con el personal de limpieza de las instituciones de salud de la comunidad, realizan una labor admirable y de valentía para salvar vidas del coronavirus SARS-CoV2. A cada uno de ellos los ha tomado como colaboradores suyos, y los ha exhortado a dar lo mejor de sí en lo que dura la actual contingencia sanitaria.

Twitter: @armayacastro

 

Por Armando Maya Castro: Respeto siempre, mayormente durante la pandemia

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Escrito por Columna Jueves, 02 de Abril de 2020 13:25

Respeto siempre, mayormente durante la pandemia

Por Armando Maya Castro

“Más allá de la tolerancia se debe de enseñar a la niñez el respeto absoluto hacia todas las personas de cualquier edad, aunque tengan alguna discapacidad o hablen alguna lengua distinta a la nuestra, que sean de una raza diferente o tengan una creencia diferente”.

Las anteriores palabras las expresó el apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García a 12 mil fieles reunidos el domingo 11 de marzo de 2018 en las instalaciones del Coliseo Centenario de la bella ciudad de Torreón, Coahuila, conocida también como "La ciudad de los grandes esfuerzos".

Las palabras arriba mencionadas cobran relevancia y actualidad ahora que el virus SARS-Cov2, causante de la enfermedad conocida como el Covid-19, ha obligado a las autoridades de salud de México a declarar la emergencia sanitaria.

El temor es que, durante la vigencia de la misma, se puedan disparar los casos de discriminación hacia enfermeras y personal médico, hombres y mujeres que cumplen una función importante en el cuidado y atención de los enfermos en todo tiempo, mayormente en la actual contingencia sanitaria que estremece al mundo.

El respeto es elemental para evitar actos de discriminación por cualquier causa, pero este valor no es congénito, es decir no nace con la persona; se debe enseñar a los niños desde su más tierna infancia, y este noble trabajo compete a los padres de familia, tal como lo expuso en su mensaje a los coahuilenses el apóstol Naasón Joaquín.

El niño debe ser educado en un espíritu de comprensión, solidaridad, respeto, amistad, paz y fraternidad, establece la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada en 1959 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Los niños, desde su temprana edad, están en capacidad de entender que la discriminación, el racismo y la xenofobia son males que no deben tener cabida en nuestro mundo. Esto lo entenderán sólo si sus padres son capaces de educarlos con responsabilidad y en el tiempo en que dicho trabajo puede lograr su objetivo: no en la adolescencia ni en la juventud, sino durante la niñez, tal como lo enseñó Salomón a los hombres de su tiempo: “Instruye al niño en su camino, y cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6).

Cuando los padres de familia efectúan un trabajo así con sus hijos, están contribuyendo a la formación de valores y, consecuentemente, a la construcción de un mundo mejor para todos los hombres, libre de prácticas de irracional discriminación y de actitudes denigrantes hacia personas que merecen nuestro mayor respeto, sean enfermeros, personas contagiadas o sospechosas de haber contraído el virus.

Respecto a la discriminación que se ha producido en algunas ciudades de México tras la llegada del temido coronavirus, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) ha hecho un llamado a los mexicanos para que se abstengan de estigmatizar o violentar al personal médico que atiende a pacientes contagiados de COVID-19. Ha hecho lo propio la Presidencia de la República a través de Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, considerado por algunos como una pieza clave para el control de la emergencia sanitaria. Aquí sus palabras:

"Todas las medidas de mitigación deberán realizarse con apego a los derechos humanos, este tipo de actividades de restricción nunca debe ser pretexto para discriminación o xenofobia, ha habido alguna fobia irracional en donde a personal de salud se le ha atacado por ser [supuestamente] fuente de infección, ninguna de estas medidas se debe aplicar por nadie y mucho menos por la autoridad con pretexto de violentar o restringir derechos humanos".

Satisface decir que las enfermeras y personal médico no son objeto de discriminación en todas partes. En la Iglesia La Luz del Mundo se valora en su justa medida la labor llena de abnegación y valentía de los profesionales de la salud y se ora constantemente por ellos, sobre todo ahora que el apóstol de Jesucristo ha reiterado su reconocimiento a su gran labor, distinguiéndolos como colaboradores suyos.

Twitter: @armayacastro

 
 

Por Armando Maya Castro: Coronavirus y Discriminación

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Escrito por Columna Lunes, 30 de Marzo de 2020 13:49

Coronavirus y Discriminación

Por Armando Maya Castro

El pasado jueves 26 de marzo, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, informó que la fase 3 del coronavirus se presentará inevitablemente en México.

No llegamos todavía a esa fase, y lamentablemente los casos de discriminación y violencia se han presentado en diversas partes del país, resultado del pánico que genera la desinformación y la propagación de noticias falsas que circulan en la red.

Un ejemplo de este tipo de discriminación fue denunciado por la Comisión Interinstitucional de Enfermeras del Estado de Jalisco (CIEJ). Señaló dicha institución que camioneros, taxistas y personas, por el temor al contagio, han agredido de diversas maneras a enfermeras y personal que labora en hospitales.

“No les permitían subir al camión o no les hacían parada. Y cuando les permitían subir, las personas se hacían a un lado. A una [enfermera], el chofer la bajó”, y a otra más “le echaron agua con cloro”. Son palabras de Edith Mujica, presidenta de la CIEJ, quien señaló al diario El Informador que “a pasantes también las han agredido”.

Estos y otros hechos de violencia y discriminación son evidencia clara de que la alarma global provocada por el Covid-19 tiene efectos que van más allá de la salud de las personas y de las acciones y medidas de prevención recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

No olvidemos que la comunidad china ha sido estigmatizada en diferentes países desde que comenzó el brote del virus a finales de 2019. Una situación que preocupa es que este indigno proceder transite del discurso a las prácticas irracionales de odio.

En México, como en cualquier país del mundo, el trato diferente y perjudicial que se produce en nombre de la protección de nuestra salud es discriminación, una práctica que vulnera la dignidad y las libertades fundamentales de las personas.

De ahí la importancia de insistir en el tema del respeto y el trato digno hacia todas las personas, independientemente de los padecimientos físicos y problemas de salud que éstas tengan.

Por ningún motivo debemos permitir que con el coronavirus suceda lo que pasó hace algún tiempo con el sida, una enfermedad provocada por el virus VIH, y cuyos afectados han sido discriminados, estigmatizados y maltratados por una sociedad que, en vez de informarse sobre esta enfermedad, procede discriminando y estigmatizando a los enfermos, ocasionándole a éstos mayor sufrimiento.

En el caso específico del coronavirus, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que “el estigma puede hacer que las personas oculten la enfermedad para evitar la discriminación y no consulten al médico inmediatamente”. Al abundar sobre este fenómeno social, que cobra fuerza con el Covid-19, la OMS alentó el pasado 27 de febrero: las barreras “pueden potencialmente contribuir a más problemas de salud severos”, a la transmisión continua, y a dificultades de controlar enfermedades infecciosas durante un brote”.

Sobre las causas del coronavirus, el obispo de Cuernavaca declaró que esta enfermedad “es un grito de Dios a la humanidad ante el desorden social, el aborto, la violencia, la corrupción, la eutanasia y la homosexualidad”. Estas declaraciones, de las cuales el obispo morelense se deslindó, generaron reacciones de diversos grupos, entre ellos Católicas por el Derecho a Decidir, quien demandó la intervención del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la Secretaría de Gobernación para detener estas prácticas.

La intervención del Conapred no se hizo esperar, y llamó enseguida “a todas las iglesias y comunidades religiosas para que difundan información veraz sobre el coronavirus y rechazó que se difundan las versiones que afirman que el COVID-19 está relacionado con la orientación sexual, con la nacionalidad o con las decisiones de las mujeres sobre su cuerpo, en específico, el aborto”.

Cuando el diario La Jornada preguntó a Felipe Gaytán Alcalá su opinión sobre las palabras del jerarca católico, el investigador de la Universidad La Salle respondió: este discurso no es aislado, se ha repetido en otras parroquias de Guanajuato, Jalisco y Aguascalientes. Y añadió: algunos pastores evangélicos, sobre todo los neopentecostales en el norte y sur del país, “están metiendo el miedo de la conversión, de que necesitas vivir la palabra de Dios para contener esta pandemia”.

El experto lamentó el proceder irresponsable de los grupos religiosos que, soslayando el mandato de las autoridades, siguen teniendo reuniones de culto con una probabilidad de contagio muy alto.

Es obligado señalar, por último, que existen iglesias que han actuado con responsabilidad, como es el caso de La Luz del Mundo, que ha acatado puntualmente las medidas que establecen las autoridades sanitarias para impedir que los contagios se multipliquen en los 60 países donde tiene presencia.

Este domingo 29 de marzo, el apóstol Naasón Joaquín García, presidente internacional de esta asociación religiosa, dispuso de manera ejemplar que, en el tiempo que dure la emergencia sanitaria, los miembros de la Iglesia universal con más posibilidades económicas compartan con los que menos tienen.

Twitter: @armayacastro

 
 

Por Armando Maya Castro: POSVERDAD EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

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Última actualización en Lunes, 23 de Marzo de 2020 16:44 Escrito por Columna Lunes, 23 de Marzo de 2020 15:17

POSVERDAD EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Por Armando Maya Castro

En desastres naturales, así como en una pandemia global como la que actualmente enfrenta la humanidad por causa del Covid-19, tenemos necesidad de información veraz y contrastada, un trabajo que deben realizar con ética los medios de comunicación y sus periodistas, que tienen el deber de informar a partir del recuento confiable de los hechos.

La actividad periodística es una de las más delicadas en la actual crisis sanitaria que ha puesto en vilo a los seres humanos. Consiste en dar a conocer todo lo relacionado con el coronavirus, pero sin generar pánico en la población, especialmente ahora que circula una gran cantidad de bulos en redes sociales, creados con el propósito de alarmar y hacer daño, algo que, según la opinión de los expertos, puede afectar la salud mental de las personas.

WhatsApp, utilizada en México por 77 millones de mexicanos, figura como el principal canal de difusión de bulos. Pero esta aplicación de mensajería, propiedad de Facebook, no es la única que emplea la pandemia de la desinformación. Circulan también bulos en Telegram, una aplicación creada en Rusia, donde un tribunal ordenó su bloqueo indefinido el 13 de abril de 2018.

El problema no son las aplicaciones antes mencionadas, sino el mal uso que a éstas y a las redes sociales se les da, ya que en todas ellas circula la posverdad más rápido que el propio coronavirus, esto gracias al enorme potencial de Internet, “una red constituida por diferentes redes interconectadas”, a la que Carlos Abreu Soto considera “la precursora –y más importante– de las autopistas de la información”.

En redes sociales debemos estar atentos a este fenómeno, así como a las fake news y las filtraciones masivas de datos. Como usted bien sabe, estas últimas se producen cuando parte de una información personal se libera a los usuarios de Internet.

Pero retomemos el tema de la posverdad, que no es otra cosa que la distorsión de una realidad. El diccionario de Oxford define este término como una “situación en la que los hechos objetivos influyen menos que los argumentos que apelan a las emociones o las creencias cuando se trata de definir la opinión pública”.

Natasha Vázquez, en un artículo de opinión publicado en Sputnik, nos habla de algunos rumores que sobre el coronavirus han circulado en la red. Uno de ellos es “la posibilidad de que el nuevo virus se hubiera ‘escapado’ de uno de los laboratorios que se encuentra bajo el control de los militares en la provincia de Hubei, así como la supuesta muerte de uno de los científicos a causa de la enfermedad”.

La periodista cubana hace referencia en su texto a los “medios que se han hecho eco de la teoría de que el SARS-CoV-2 [causante de la enfermedad Covid-19] podría haber sido creado por los Estados Unidos como arma bacteriológica de la guerra comercial desatada por Washington contra China”. Nos comparte, asimismo, parte de la declaración de un grupo de profesionales médicos de nueve países, publicada en la revista médica Lancet:

"Nos unimos para condenar enérgicamente las teorías conspirativas de que la Covid-19 no tenga orígenes naturales". Este tipo de “teorías de conspiración no hacen nada más que crear miedo, rumores y prejuicios que ponen en peligro nuestra colaboración global en la lucha contra este virus", señalan los científicos en su texto.

El pasado 13 de marzo, Tedros Adhanom Ghebrevesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), utilizó una vez más el término “infodemia”, con el que se ha venido refiriendo a la “sobreabundancia informativa falsa y a su rápida propagación entre las personas y medios”.

Mario Riorda define “infodemia” como "un serio problema de desinformación que aumenta la propagación producto de la desinformación a escala masiva. Técnicamente es una epidemia de mala información, o bien mala información que posibilita una epidemia vía datos falsos, errados o maliciosos que se propagan por redes sociales", concluye el académico.

Dejo a su consideración las palabras de Juan Manuel Quijada Gaytán, director general de los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud: “Saturarse de información puede generar angustia, ansiedad, que se traducen fisiológicamente en la liberación de sustancias para que pueda compensarse ese estrés. Sin embargo, ésto deteriora y rompe el sistema”. Ahí la advertencia del funcionario de salud que es conveniente tomar en cuenta.

Por lo anterior es importante saber identificar las fake news, algo que se logra siguiendo los siguientes pasos: 1) verificar que la fuente informativa sea un medio confiable; 2) poner atención al dominio y URL del sitio web que difunde la información; 3) estudiar cuidadosamente la página de Internet, corroborando si ésta presenta su misión y visión, así como su correspondiente organigrama; 4) verificar si los medios de comunicación con trayectoria han reproducido la noticia; 5) checar si el texto presenta errores de ortografía y gramática, lo que no es común en medios de comunicación serios.

Twitter: @armayacastro

 
 

Por Armando Maya Castro: ALERTAR, MAS NO ALARMAR

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Escrito por Columna Jueves, 19 de Marzo de 2020 08:40

ALERTAR, MAS NO ALARMAR

Por Armando Maya Castro

En tiempos como el actual, en que el número de casos de coronavirus se ha multiplicado, el público requiere de información veraz y contrastada, que ayude a prevenir la enfermedad, pero sin caer en alarmismos mediáticos que circulan a la velocidad de la luz en redes sociales.

Se habla del virus todos los días y a todas horas, lo mismo en conversaciones familiares y entre amigos que en los medios de comunicación y redes sociales. En estas últimas, por desgracia, circula una grande cantidad de noticias que desinforman en lugar de informar, confunden en vez de orientar.

Soy de la idea que la información debe fluir hacia el público con base en la verdad, sin ocultarle nada a la gente, pero sin caer tampoco en amarillismos que terminan distorsionando la verdad y ocasionando pánico en la opinión pública. Alguien calificó esta forma de hacer periodismo como “epidemias mediáticas inductoras de alarmismo, donde las crisis son presentadas como historias de terror con las que los propios medios intentan superar su propia crisis”.

Las empresas informativas, específicamente las y los periodistas que laboran en ellas, tienen la responsabilidad de contrastar la información, procurando que ésta se apegue a los criterios de veracidad. Para ello, deben seleccionar perfectamente bien a sus fuentes, para que cada una de ellas sepa informar adecuadamente sobre el tema.

En otras palabras, deben respetar los criterios éticos del periodismo, sin difundir verdades parciales que, en el afán de viralizar una publicación, suelen incurrir en lamentables tergiversaciones. Es importante alertar, pero no alarmar, que es lo que se hace cuando se presentan escenarios dramáticos o apocalípticos.

Se sabe que el coronavirus es una enfermedad de tipo infeccioso; la transmite el virus llamado COVID-19, descubierto en la ciudad de Wuhan, China, a principios del mes de enero de este año. Ese país asiático ha sido el más afectado por el agresivo brote de la cepa, aunque diversas voces afirman que ya superó el pico de la epidemia.

Desde el brote del virus a la fecha hemos escuchado que los principales síntomas de esta enfermedad incluyen fiebre, tos y debilidad; en una etapa posterior se presenta dificultad respiratoria, aunque no en todas las personas infectadas. Hay casos en que los pacientes presentan neumonía en ambos pulmones, así como insuficiencia de múltiples órganos.

Se ha dicho también que la enfermedad –clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pandemia por haberse extendido a varios continentes– es más peligrosa para las personas de la tercera edad, o para aquellas que padecen otras infecciones. Sin embargo, María Van Kerkhove, epidemióloga infectóloga de la OMS, ha declarado recientemente que los menores sí corren riesgos y llamó a protegerlos:

“Los niños se pueden contagiar y pueden infectar. Algunos son asintomáticos. Sabemos que suelen tener síntomas leves, pero hemos visto niños morir por coronavirus. Es importante que tratemos a los niños como población de riesgo”, pidió la funcionaria de la Organización Mundial de la Salud.

Los números en México, hasta la tarde del martes 17 de marzo, son los siguientes: 93 casos confirmados de coronavirus; 206 casos sospechosos; 672 casos negativos; 3 casos recuperados. La Secretaría de Salud informa que, de estos casos, el 39% corresponden a mujeres, y el 61% a hombres.

Lo importante es que, en la lucha contra esta enfermedad, los gobiernos del mundo han realizado diversas acciones para poner coto al coronavirus. Lavarse las manos con agua y jabón, utilizar gel antibacterial con al menos 60% de alcohol, saludar a distancia, no tocarse la cara con las manos sucias, evitar reuniones sociales y de otro tipo son algunas de las medidas que se han tomado para evitar la propagación del coronavirus.

La Iglesia La Luz del Mundo, que tiene su sede internacional en la ciudad de Guadalajara, se ha unido también a la serie de medidas encaminadas a proteger la salud de las personas. Mediante un comunicado de prensa anunció el cierre temporal de sus templos a nivel mundial, así como la transmisión de oraciones diarias vía Internet para que sus fieles puedan oír en sus hogares los consejos con base en la doctrina cristiana.

Estas medidas, señala la Asociación Religiosa, representan acciones de solidaridad de la Iglesia para con la sociedad. Al final del texto se compromete a seguir orando “para que Dios bendiga a toda la humanidad e ilumine a los gobiernos de todos los países; especialmente al personal que trabaja en el área de la salud en todo el mundo”, concluye.

Twitter: @armayacastro

 
 

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