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Agustín García

Por Armando Maya Castro: Respeto, Indispensable para la convivencia pacífica

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Escrito por Columna Miércoles, 21 de Agosto de 2019 08:01

Respeto, Indispensable para la convivencia pacífica

Por Armando Maya Castro: Respeto, Indispensable para la convivencia pacífica

El respeto hacia todas las creencias religiosas constituye uno de los principios indispensables para la convivencia pacífica y el cese de conflictos por motivos religiosos. Las democracias que se precian de serlo, incluida la nuestra, sólo podrán operar de manera efectiva si somos capaces de construir una cultura de respeto hacia las convicciones y modos de vida distintos al propio.

El verdadero problema para el logro de la mencionada convivencia en un mundo con alta diversidad religiosa es la exaltación de un credo sobre los demás, una situación que ha generado innumerables conflictos a través de los siglos: cruzadas, guerras de religión y el establecimiento de inquisiciones: la medieval, la italiana (Santo Oficio) y la española.

Hoy por hoy, personas bien intencionadas -eso creo- proponen el ecumenismo como camino hacia la paz y solución de los problemas que producen las diferencias religiosas. El camino, en mi opinión, no es el ecumenismo que promueve el diálogo interreligioso, sino el respeto absoluto a la forma de creer de las personas, independientemente de que dichas creencias sean desdeñadas por la intolerancia religiosa que, a pesar de las acciones en su contra, de las leyes creadas para suprimirla, y de lo que disponen los tratados internacionales de derechos humanos, se niega a desaparecer.

El problema es que de un tiempo a la fecha resulta complicado encontrar en nuestro entorno social respeto hacia las convicciones religiosas de los demás. Lo que sí encontramos con frecuencia son grupos y personas que, a la usanza medieval, continúan negándose a admitir que los seres humanos tienen derecho a pensar, creer y decidir libremente.

Me remonto a la Edad Media porque en ese periodo histórico brilló por su ausencia la cultura de respeto que aún no acabamos de construir, razón por la cual seguimos anhelándola. Cualquier persona que haya estudiado lo acontecido en ese tiempo sabe que la intolerancia religiosa de aquella época tenía el propósito de suprimir la competencia de grupos religiosos como los cátaros y valdenses, a los que la Iglesia de Roma veía como una amenaza, y a quienes calificó como herejes y enemigos de la fe.

A pesar de que nos separan varias centurias del medievo, que se caracterizó por su arraigado oscurantismo y superstición, el violento rechazo a la diversidad religiosa continúa siendo un problema que, por su magnitud y gravedad, reclama soluciones jurídicas urgentes. Para lograrlo es necesario el involucramiento de todos los sectores de la sociedad, los cuales deben ignorar las voces intolerantes que irresponsablemente dicen: que resuelvan el problema quienes lo sufren.

Esto no cabe en un país como el nuestro, donde la Secretaría de Gobernación tiene registradas 9 mil 358 asociaciones religiosas, una cifra que deja en claro que “México tiene una gran diversidad religiosa formada por minorías que enriquecen a la sociedad y van creando una sociedad multicultural donde la mexicanidad crece”, tal como lo señala la presentación de la encuesta Enadis 2012.

Por esta multiculturalidad, el combate a la discriminación e intolerancia religiosa debe continuar con firmeza en el ámbito de las leyes, pues sólo éstas pueden contribuir de manera significativa a la disminución de males como el creciente discurso de odio en redes sociales y medios de comunicación.

Apoyemos decididamente el quehacer de los promotores y defensores de las libertades fundamentales, como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que a principios de julio “ordenó a las secretarías de Educación de los 32 estados medidas cautelares para proteger a los creyentes de la iglesia La Luz del Mundo”, quienes han sido blanco del discurso de odio desde la detención del apóstol Naasón Joaquín García en California, Estados Unidos.

La CNDH pidió, en concreto, “que se implementen, en coordinación con las autoridades educativas de cada entidad federativa, las acciones y medidas necesarias para prevenir, evitar y, en su caso sancionar, todo acto de perjuicio, discursos de odio y/discriminación en contra de los niños, niñas, adolescentes y creyentes de La Luz del Mundo en todos los planteles educativos, desde inicial hasta educación superior, tanto en los planteles públicos como en los privados”.

A pesar de estas medidas cautelares, y de las acciones que han realizado las comisiones estatales de derechos humanos para evitar discriminación contra los fieles de La Luz del Mundo, este tipo de casos se siguen dando en varias partes de México y el mundo.

Ejemplo de lo antes dicho es que, en el desarrollo de la Santa Convocación 2019, que reunió a más de 600 mil fieles en la ciudad de Guadalajara, se presentaron varios casos de discriminación: camiones apedreados, bardas pintarrajeadas durante la caminata Juventud con Valores, con el propósito de incriminar a los jóvenes que participaron en esta actividad, que reunió en el centro de la Perla de Occidente a más de 150 mil jóvenes presentes en la festividad más importante de esta asociación religiosa.

Twitter: @armayacastro

 

SANTA CENA, DONDE LA DISTANCIA NO EXISTE

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Escrito por Boletín Jueves, 15 de Agosto de 2019 14:07

Por Armando Maya Castro

El servicio de adoración de la Santa Cena comenzó a las 15:00 horas de ayer, 14 de agosto. Las tres sedes de la festividad estaban literalmente abarrotadas de gente procedente de 58 naciones del mundo. Todos los espacios estaban totalmente llenos, y la multitud ataviada de blanco exhibía un orden ejemplar, que despertó la admiración de miles de visitantes, a pesar de que en el lugar no cabía ni un alfiler.

La Santa Cena 2019 rompió todos los récords históricos de asistencia: más de 600 mil delegados, distribuidos en la celebración de la siguiente manera: 340 mil en Hermosa Provincia; 235 mil en Bethel; y 35 mil en Maestro Aarón Joaquín. Con tanta gente que atender, la Iglesia La Luz del Mundo echó mano de 3 mil 500 ministros para la repartición de más de seiscientas mil piezas de pan y 24 mil litros de vino nuevo.

Debido a la muchedumbre presente en el evento, fue necesario añadir 48 diáconos para el servicio de la Mesa del Señor, hombres de diferentes edades que fueron recomendados para dicho ministerio por varios pastores distritales, pero aprobados y ungidos por la autoridad apostólica.

Los récords en la fiesta más grande de toda la tierra se rompieron no sólo en materia de asistencia, sino también en conexiones concurrentes en Internet: 55 mil hasta las 16:00 horas, sin contar aquellas que se fueron añadiendo en el desarrollo del servicio de adoración más solemne del año, el cual fue presenciado en cerca de 100 países de los cinco continentes.

El ambiente fue de fiesta de principio a fin en Hermosa Provincia, Bethel y Maestro Aarón Joaquín, en donde cientos de miles de hombres y mujeres de distinta nacionalidad, lengua, color de piel y pertenencia étnica, esperaban el momento cumbre del evento: la oración de misericordia que en favor de todos ellos elevaría el apóstol de Jesucristo.

Para los medios de comunicación que cubrieron el evento, el gran ausente de la festividad fue el apóstol Naasón Joaquín García, no así para la totalidad de los convocados a la Cena del Señor, quienes escucharon que el ungido de Dios les dijo mediante una carta leída por el hermano Adoraim Joaquín Zamora: “Hoy la distancia no existe. Hoy las paredes y los barrotes se desvanecen. Hoy puedo contemplar vuestro rostro, y yo me veo junto a vosotros. Sólo cierro mis ojos materiales y puedo veros a todos llenos de fervor espiritual”.

Desde antes que se leyera la carta apostólica, la multitud presente sabía que el apóstol de Jesucristo no estaba ausente, sino presente. La mayoría tenía en mente las santas cenas que se han realizado en diversas partes del mundo sin la presencia física del apóstol de Jesucristo, en las cuales la bendición apostólica ha hecho acto de presencia a través de los pastores que el varón de Dios ha enviado con su honrosa representación.

En la epístola apostólica, leída con fervor momentos antes de la oración eficaz de intercesión, el apóstol de Jesucristo reiteró: “Sí, aquí estoy, a vuestro lado”. Esta expresión encendió de manera indescriptible el gozo de la multitud, y estremeció los cimientos del majestuoso templo sede internacional de la Iglesia La Luz del Mundo, testigo mudo del estallido de alegría que tuvo lugar en ese momento.

Regocijo similar experimentó la Iglesia cuando el apóstol de Dios expresó con amor paternal a sus hijos: “En este momento, desde mis prisiones levantó mis manos al Señor, para pedir misericordia, para rogar compasión, porque sé que nuestras faltas son muchas: Señor, tu Iglesia espera en tu gracia poderosa. Dios todopoderoso, tú has dicho que estemos a cuentas, si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos, si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Ve nuestro pecado Señor, ve nuestra alma necesitada. Toma tu poder, toma tu misericordia, limpia cada alma, limpia cada corazón”.

Esta oración de poder convenció y conmovió al Creador del universo, y por ella fueron dignificados todos y cada uno de los invitados a las Bodas del Cordero, quienes recibieron con alegría el pan ázimo y el vino no fermentado, elementos que fueron bendecidos con autoridad apostólica, tal como lo expresó en su intervención el pastor obispo Gilberto García Granados.

Tras participar con espiritualidad y devoción del cuerpo y de la sangre de Cristo, representados en la conmemoración por el pan y el vino bendecidos por el apóstol de Dios, los fieles de la Iglesia han renovado una vez más sus fuerzas para proseguir su peregrinar de fe hacia la vida eterna.

Todos ellos regresarán a sus lugares de origen con pureza de vida, ya que el hombre con autoridad le ha pedido a Dios, su amigo, que, en lugar de pecado, derrame sobre los corazones pureza y santidad, que en vez de maldad haya bondad y amor, que los peores sentimientos sean suplantados por la compasión y misericordia de Dios.

Twitter: @armayacastro

 
 

Por Armando Maya Castro: SANTA CONVOCACIÓN 2019

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Escrito por Columna Miércoles, 07 de Agosto de 2019 17:49

SANTA CONVOCACIÓN 2019

Por Armando Maya Castro

A poco más de 93 años del inicio de la restauración, la Iglesia La Luz del Mundo sigue creciendo a pasos agigantados, cumpliéndose puntualmente la promesa de crecimiento inimaginable que Dios hiciera a su apóstol Naasón Joaquín García en su llamamiento al apostolado, un acontecimiento memorable que tuvo lugar la madrugada del lunes 8 de diciembre de 2014.

Siete días después de la fecha antes mencionada, específicamente la madrugada del 14 de diciembre de ese año, los fieles de la Iglesia recibieron en sus corazones el testimonio de la elección del apóstol Naasón Joaquín, testificando Dios con innumerables manifestaciones, no únicamente a los miembros reunidos en esa fecha en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, sino también a los millones que no pudieron viajar en ese tiempo a la colonia Hermosa Provincia, sede internacional de la Iglesia La Luz del Mundo.

La detención del Apóstol de Jesucristo por parte de la Fiscalía de California, el 4 de junio de 2019, no ha logrado frenar el vertiginoso crecimiento de la comunidad en ninguno de los países donde ésta tiene presencia. Como muestra el siguiente dato: En los últimos dos meses se han efectuado en México y el mundo poco más de 40 mil bautismos, un alto porcentaje de los cuales han sido por conversión, aunque también se han bautizado miles de jóvenes nacidos en la iglesia, que crecieron en el seno de ésta, y se sienten orgullosos de haber creído en la elección del apóstol Naasón Joaquín, un hombre al que consideran honorable y ejemplar.

Una prueba irrefutable del admirable progreso de la Iglesia La Luz del Mundo es que la Santa Cena 2019 establecerá un nuevo récord de asistencia. Esto con base en los informes del Ministerio de Estadística Internacional y de la Dirección Internacional de Recepción y Hospedaje, cuyos números indican que a la edición 81 de la Santa Convocación asistirán a la ciudad de Guadalajara 600 mil fieles procedentes de 58 países del mundo.

Lo más importante del caso es que durante el desarrollo de la Santa Convocación los asistentes en general podrán ser testigos del inédito crecimiento espiritual que experimenta la Iglesia. Lo digo porque esta Asociación Religiosa ha anunciado en conferencia de prensa, lo mismo en la Ciudad de México que en Guadalajara, la celebración de miles de bautismos los días 12 y 13 del presente mes. Estos actos sagrados tendrán cobertura por parte de los medios de comunicación locales, nacionales e internacionales, así como por agencias de noticias y corresponsales extranjeros.

La única petición de la institución a los medios de comunicación es que la cobertura de los eventos antes mencionados, así como de todas y cada una de las actividades correspondientes a la Santa Convocación de este año, se dé en un marco de respeto a la diversidad religiosa, y que en el tratamiento de la información generada en el transcurso de la solemnidad prevalezca la ética periodística, sin promover ni alentar el discurso de odio, causante de estigmatización y discriminación en agravio de los fieles de la Iglesia.

La demanda en cuestión se hace para que no se repitan casos como los ocurridos hace unas horas en Tonalá y en el Periférico de Guadalajara, donde unidades en que viajaban fieles que asisten a esta celebración fueron apedreados por un grupo de personas intolerantes.

Por los problemas y crímenes que el discurso de odio ha generado en varios países del mundo, es importante y urgente la generación de acciones orientadas a erradicar del Internet y redes sociales este creciente mal. Lo más reciente al respecto es lo ocurrido hace algunos días en el vecino país del norte, donde el odio promovido por grupos y personas ha sido causante de innumerables muertos y heridos, algo que debemos evitar que se repita en la esfera religiosa.

En este particular juegan un papel altamente importante los medios de comunicación. De ahí la importancia de evitar el sensacionalismo periodístico, que se caracteriza por la ausencia de ética y por no respetar la verdad de los hechos, lo cual es elemental para hacer un periodismo que dignifique esta profesión, que debe cumplir en todo momento con su deber de informar, en vez de desinformar o mal informar a la sociedad.

Esto es lo que la Iglesia La Luz del Mundo espera de todos y cada uno de los comunicadores que han de dar cobertura a las ceremonias religiosas y eventos de la Santa Convocación, tanto de los que hacen periodismo informativo, como de aquellos que hacen periodismo interpretativo y de opinión.

De todos ellos se espera el ejercicio de una conducta ética que les permita salvaguardar el prestigio de la profesión y hacer un periodismo responsable, que es el que informa al público con veracidad y precisión, valora y contextualiza debidamente los acontecimientos.

Twitter: @armayacastro

 
 

Por Armando Maya Castro: Intolerancia Religiosa

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Escrito por Columna Martes, 30 de Julio de 2019 15:58

Intolerancia Religiosa

Por Armando Maya Castro

Los conflictos provocados por la intolerancia religiosa en diferentes momentos de la historia pudieron haberse evitado si las personas y grupos intolerantes hubieran admitido en sus semejantes una manera de creer, de ser, y de pensar diferente a la de ellos.

Faltó en aquellos tiempos lo que sigue faltando en la época actual: una cultura de respeto, capaz de eliminar la intolerancia religiosa y las crueldades que este fenómeno genera en perjuicio de los grupos minoritarios, tales como la persecución y la represión en contra de quienes se atreven a profesar una fe distinta a la de las religiones mayoritarias.

La llamada “santa inquisición”, resultado de la intolerancia religiosa al igual que las cruzadas, es la expresión más cruel de este fenómeno a lo largo de la tenebrosa Edad Media. Se estableció con el propósito de erradicar la herejía, considerada en aquellos tiempos como un crimen contra el Estado y sin derecho a existir. Lo anterior según la mentalidad intolerante de la religión dominante de la época, que consideró necesario combatir todo lo que se etiquetaba como herejía, a fin de preservar la “pureza” de los dogmas.

¿Pero sabe usted qué recibía el nombre de “herejía” en aquellos tiempos? Para saberlo es necesario examinar el significado original del término, que a continuación les comparto: “una creencia a la que se llega por uno mismo (en griego, hairesis, “elección propia”)”.

No hay que perder de vista que, hasta hace algunas décadas, la religión con mayor número de creyentes prohibía que las personas utilizaran su pensamiento para llegar por sí mismos a conclusiones religiosas. Las personas que osaban hacer esto último cometían pecado de herejía, por concebir y luego esparcir sus propias ideas, y porque al hacerlo contradecían los artículos del credo y las tradiciones de dicha religión.

En los tiempos de la inquisición y de los tribunales del Santo Oficio, los herejes debían ser conducidos sin contemplación alguna a la hoguera. Los inquisidores, en su mayoría dominicos, no se ocuparon jamás de la restauración de estas personas ni de sus seguidores. La siniestra función de esta infernal maquinaria era descubrir, perseguir, juzgar y condenar a los herejes, a diferencia de la Iglesia que fundó Jesucristo el Hijo de Dios, en donde tanto él como sus apóstoles procuraban la rehabilitación de los extraviados, echando mano de la doctrina y del ministerio de la reconciliación que Dios les confirió.

En la Edad Media, uno de los primeros grupos que estuvieron en la mira de la inquisición fueron los cátaros, que “se caracterizaban por un radical anticlericalismo que ponía en discusión la existencia de las estructuras y del personal eclesiástico”, sostiene Riccardo Abati. Añade este autor que “a finales del siglo XIV los cátaros casi habían desaparecido, después de la acción conjunta de la sangrienta Cruzada contra los Albigenses, conducida por el papa Inocencio III entre 1208 y 1209, la acción de los franciscanos y dominicanos y la acción de la inquisición”.

Y fue así porque la Inquisición no le perdonó a este grupo su éxito en el Languedoc, la región donde los cátaros "crecieron más y captaron discípulos en todos los sectores de la sociedad, desde pastores de la montaña y pequeños agricultores a nobles de las tierras bajas y mercaderes urbanos", refiere Stephen O'shea en su libro Los cátaros: La herejía perfecta.

Entiendo que existen personas que se incomodan cuando se habla de intolerancia religiosa, un fenómeno al que equivocadamente consideran erradicado y sin posibilidad de retorno. Lo digo porque la intolerancia religiosa, aun sin la inquisición y sin las cruzadas de la Edad Media, sigue teniendo presencia en nuestro tiempo. Un ejemplo claro de mi afirmación es la intolerancia que hoy por hoy se despliega en medios de comunicación contra las iglesias que han logrado destacar en el campo de la evangelización.

Por ello me sorprendieron mucho las cándidas declaraciones que hace un tiempo hicieron algunos pastores evangélicos en el sentido de que la intolerancia religiosa en México llegó a su fin. La campaña de linchamiento mediático contra la Iglesia La Luz del Mundo contradice las declaraciones de esos ministros de culto, al tiempo de probar que la intolerancia religiosa sigue teniendo presencia dañina en el mundo, pues intenta borrar del mapa a esta asociación religiosa, dedicada a formar buenos cristianos para Dios y buenos ciudadanos para el mundo.

Lo único cierto es que este arraigado fenómeno, causante de discriminación y muerte desde tiempos inmemoriales, se debe combatir de raíz, independientemente de que su procedencia sea musulmana, católica o protestante. Se requiere la existencia de observatorios sobre intolerancia religiosa, y que los Estados promulguen y apliquen leyes completas y efectivas en la materia. Sólo así podremos erradicar del planeta este mal ancestral que tiene su origen en la ausencia de respeto a la diversidad religiosa.

 
 

Informar no es lo mismo que desinformar

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Escrito por Administrator Viernes, 26 de Julio de 2019 15:56

 

 

Informar no es lo mismo que desinformar

Por Armando Maya Castro

La guerra sucia contra la Iglesia La Luz del Mundo transcurre sin que haya voces que se levanten pidiendo el cese de los despiadados y continuos ataques que los medios de comunicación lanzan contra esta asociación religiosa. Hasta ahora no han sido suficientes los lamentables casos de discriminación contra los fieles de la Iglesia para que los medios involucrados en esta campaña de odio decidan informar lo que es, en vez de desinformar a las audiencias.

Queda claro que el propósito de dicha campaña es quebrantar la compacta unidad de la Iglesia, tomando como pretexto la situación legal del apóstol Naasón Joaquín García en California (USA), un estado donde la vocería de la Iglesia ha tenido que realizar ruedas de prensa orientadas a precisar la información que algunos medios de comunicación han manipulado de acuerdo con los fines de la campaña en comento.

En este caso específico, es obligado señalar que, salvo honrosas excepciones, la mayoría de las y los periodistas han violentado el principio de presunción de inocencia, un derecho que brinda protección al imputado, evitando que las personas, incluida la gente que trabaja en medios, formulen juicios previos mientras no se declare la responsabilidad del imputado a través de una sentencia definitiva emitida por un juez.

Lamentablemente, entre los medios de información que cubren mediáticamente este caso, abundan los periodistas que, restándole importancia a lo que la honestidad periodística manda, aceptan como verídica una sola versión, en este caso la de la fiscalía de Los Ángeles, California, ignorando por completo la que han dado a conocer los voceros de la Iglesia La Luz del Mundo. Otros actúan aún peor, dando por ciertos rumores, chismes, habladurías e informaciones negativas de todo tipo y procedencia, faltando a la obligación de informar verazmente para responder al derecho del público a estar debidamente informado.

El problema comienza cuando se recopila aquí y allá información distorsionada, y se agiganta cuando ésta se publica en medios sin la debida confirmación y contextualización. Pero hay algo mucho peor: la irresponsable formulación de juicios de valor por parte de los periodistas que presentan sus opiniones como si fueran noticia. Este tipo de informantes logra su objetivo cuando su texto es leído por un público que no sabe delimitar claramente la diferencia entre noticia y opinión.

Al respecto, Aldo González Melo señala: “hay que tener bien presente que los juicios previos, sean impulsados por un poder público o por uno privado como los medios, son contrarios a la presunción de inocencia”. El papel de juez que suelen asumir algunos periodistas ante la opinión pública los lleva a condenar a la ligera y sin ningún derecho a personas y grupos, olvidando algo que deberían de tener presente en todo tiempo: toda persona tiene derecho a que se le presuma inocente hasta que no se demuestre lo contrario.

Javier Darío Restrepo, experto en ética periodística, afirma que “el periodista no está para satisfacer el capricho del lector”. Y aunque el comunicar tiene que ver siempre con el interés público, cuando se hace un periodismo encaminado a responder a la curiosidad y al morbo de la gente, se deja de lado el principal objetivo del periodismo: informar, que no es lo mismo que desinformar.

Esto es justamente lo que ha sucedido en el proceso que se sigue en California al líder espiritual de la Iglesia La Luz del Mundo, sobre cuyo caso abundan los periodistas que realizan su trabajo para vender periódicos, asegurar televidentes y captar oyentes. Estos informantes desprovistos de ética buscan, por encima de todo, satisfacer el morbo y las pretensiones de las personas y grupos intolerantes que esperan que al apóstol de Jesucristo se le declare culpable.

Hasta ahora esto no ha acontecido, y los fieles de la Iglesia están seguros de que no ocurrirá; por ello el equipo de abogados del máximo guía espiritual de la Iglesia ha recurrido a la Corte Superior de Apelaciones para apelar la decisión del juez David Fields, quien le negó el derecho a fianza en la pasada audiencia, algo que fue interpretado por muchos medios de comunicación como indicio de culpabilidad, pasando por alto que el juicio aún no comienza.

Concluyo mi columna compartiendo con mis lectores las palabras del maestro colombiano Javier Darío Restrepo que, en su libro sobre ética periodística, titulado “El zumbido y el moscardón”, señala: “El periodista no puede convertir su medio de comunicación en un tribunal para determinar culpabilidades o inocencias”.

Twitter: @armayacastro

 
 

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