No es un secreto que Alejandro Moreno llegó a la dirigencia del PRI de la mano de la 4T. En el 2019, cuando todo mundo suponía que el exrector de la UNAM, José Narro llegaría a la dirigencia nacional, Alito se entrevistó con un alto funcionario de la 4T para pedirle apoyo. El funcionario a su vez habló con el ex presidente Enrique Peña Nieto quien bajó línea a los priistas de peso, entre ellos Alfredo del Mazo, entonces gobernador del Estado de México y la magia se hizo: Alito ganó la dirigencia.
