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Por Armando Maya Castro: ALERTAR, MAS NO ALARMAR

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ALERTAR, MAS NO ALARMAR

Por Armando Maya Castro

En tiempos como el actual, en que el número de casos de coronavirus se ha multiplicado, el público requiere de información veraz y contrastada, que ayude a prevenir la enfermedad, pero sin caer en alarmismos mediáticos que circulan a la velocidad de la luz en redes sociales.

Se habla del virus todos los días y a todas horas, lo mismo en conversaciones familiares y entre amigos que en los medios de comunicación y redes sociales. En estas últimas, por desgracia, circula una grande cantidad de noticias que desinforman en lugar de informar, confunden en vez de orientar.

Soy de la idea que la información debe fluir hacia el público con base en la verdad, sin ocultarle nada a la gente, pero sin caer tampoco en amarillismos que terminan distorsionando la verdad y ocasionando pánico en la opinión pública. Alguien calificó esta forma de hacer periodismo como “epidemias mediáticas inductoras de alarmismo, donde las crisis son presentadas como historias de terror con las que los propios medios intentan superar su propia crisis”.

Las empresas informativas, específicamente las y los periodistas que laboran en ellas, tienen la responsabilidad de contrastar la información, procurando que ésta se apegue a los criterios de veracidad. Para ello, deben seleccionar perfectamente bien a sus fuentes, para que cada una de ellas sepa informar adecuadamente sobre el tema.

En otras palabras, deben respetar los criterios éticos del periodismo, sin difundir verdades parciales que, en el afán de viralizar una publicación, suelen incurrir en lamentables tergiversaciones. Es importante alertar, pero no alarmar, que es lo que se hace cuando se presentan escenarios dramáticos o apocalípticos.

Se sabe que el coronavirus es una enfermedad de tipo infeccioso; la transmite el virus llamado COVID-19, descubierto en la ciudad de Wuhan, China, a principios del mes de enero de este año. Ese país asiático ha sido el más afectado por el agresivo brote de la cepa, aunque diversas voces afirman que ya superó el pico de la epidemia.

Desde el brote del virus a la fecha hemos escuchado que los principales síntomas de esta enfermedad incluyen fiebre, tos y debilidad; en una etapa posterior se presenta dificultad respiratoria, aunque no en todas las personas infectadas. Hay casos en que los pacientes presentan neumonía en ambos pulmones, así como insuficiencia de múltiples órganos.

Se ha dicho también que la enfermedad –clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pandemia por haberse extendido a varios continentes– es más peligrosa para las personas de la tercera edad, o para aquellas que padecen otras infecciones. Sin embargo, María Van Kerkhove, epidemióloga infectóloga de la OMS, ha declarado recientemente que los menores sí corren riesgos y llamó a protegerlos:

“Los niños se pueden contagiar y pueden infectar. Algunos son asintomáticos. Sabemos que suelen tener síntomas leves, pero hemos visto niños morir por coronavirus. Es importante que tratemos a los niños como población de riesgo”, pidió la funcionaria de la Organización Mundial de la Salud.

Los números en México, hasta la tarde del martes 17 de marzo, son los siguientes: 93 casos confirmados de coronavirus; 206 casos sospechosos; 672 casos negativos; 3 casos recuperados. La Secretaría de Salud informa que, de estos casos, el 39% corresponden a mujeres, y el 61% a hombres.

Lo importante es que, en la lucha contra esta enfermedad, los gobiernos del mundo han realizado diversas acciones para poner coto al coronavirus. Lavarse las manos con agua y jabón, utilizar gel antibacterial con al menos 60% de alcohol, saludar a distancia, no tocarse la cara con las manos sucias, evitar reuniones sociales y de otro tipo son algunas de las medidas que se han tomado para evitar la propagación del coronavirus.

La Iglesia La Luz del Mundo, que tiene su sede internacional en la ciudad de Guadalajara, se ha unido también a la serie de medidas encaminadas a proteger la salud de las personas. Mediante un comunicado de prensa anunció el cierre temporal de sus templos a nivel mundial, así como la transmisión de oraciones diarias vía Internet para que sus fieles puedan oír en sus hogares los consejos con base en la doctrina cristiana.

Estas medidas, señala la Asociación Religiosa, representan acciones de solidaridad de la Iglesia para con la sociedad. Al final del texto se compromete a seguir orando “para que Dios bendiga a toda la humanidad e ilumine a los gobiernos de todos los países; especialmente al personal que trabaja en el área de la salud en todo el mundo”, concluye.

Twitter: @armayacastro

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